lunes, 9 de junio de 2008

HISTORIA DEL CACHORRO





Resumen Histórico de la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Madre y Señora del Patrocinio

Poco podían imaginar los antiguos vecinos de las afueras de Triana, al sitio del camino del campo de Castilla, que aquel templete que en el siglo XVII cobijaba la entrañable y menuda imagen de la Virgen del Patrocinio fuera a convertirse con el paso del tiempo en lugar de profundas devociones de proyección universal. El origen de este centro de veneración se pierde aún en la contradictoria nebulosa de la historia y de la tradición oral.



< Copia de la Titular en la copia de la Regla de Unión de 7 de Febrero de 1691.


> Dibujo del Cristo en la copia de la Regla de Unión de 7 de Febrero de 1691



De una parte los investigadores aluden a una corporación con hospital propio fundada por gentes de color en 1584 en la cercana calle Portugalete, como Hermandad penitencial de Nuestra Señora del Rosario. Debido a los pleitos de exclusividad que sobre esta advocación interpuso la comunidad dominica de Sevilla hubieron de ir variando sucesivamente tal título, a la par que por diversas vicisitudes mudaban también de ubicación.

Así en 1587 pasó a llamarse de Nuestra Señora de las Cuevas, trasladándose por aquel entonces -tal vez a causa de la reducción de hospitales ordenada en 1586- al entorno del Monasterio de la Cartuja en que hoy la conocemos. Más adelante recobró el título de Rosario, al cesar las reclamaciones de la Orden de Predicadores en este sentido, y de entonces proviene que a este útimo tramo de la calle Castilla se le denominara largo tiempo como calle Rosario. En 1660 se le otorgó que pudieran tomar a censo perpetuo un pedazo de tierra calma que pertenecía a las monjas del Dulce Nombre y en cuyo suelo levantaron la Capilla. Nuevamente, cuando la orden de Santo Domingo se instala en Triana en 1673, en la ermita de la Candelaria (actual templo de San Jacinto), la cercanía reaviva el litigio del nombre y adoptan finalmente la advocación del Patrocinio. Junto a estas indagaciones, se ha perpetuado a través de las generaciones la creencia de que esta advocación se había creado en torno a una imagen gloriosa encontrada en el brocal de un pozo, en cuyo lugar se levantó un primer templete dándole culto bajo el nombre de Patrocinio.



< Portada del Libro de Acuerdos y Cabildos. (1680-1716).


> Dibujo de la Titular en la copia de la Regla de Unión de 7 de Febrero de 1691

Y que en la real visita del monarca Felipe IV a Sevilla en 1624, una tarde que paseaba en su falúa por el río, acudió a postrarse ante dicha imagen, cuyo título tanto defendería posteriormente en gratitud por los favores dispensados por la Virgen durante su reinado, extendiéndolo entre sus reinos y consiguiendo de Roma en 1656 la institución de la Fiesta del Patrocinio de Nuestra Señora. Por este motivo la Hermandad ha organizado desde tiempo inmemorial, cada año, solemnes sufragios por su alma. Bien pudieran conciliarse ámbas teorías intuyendo, como se ha apuntado, que es por la eclosión que se vive en toda la nación respecto a la prodigada advocación del Patrocinio por lo que se la elige en 1673 cuando se debe abandonar definitivamente la del Rosario, más aún -quizá- cuando el monarca que tanto hizo por su propagación pudo haber venerado personalmente el sagrado simulacro de la Virgen trianera medio siglo antes. Mientras algunas opiniones insinúan el pronto declive de esta Hermandad, resulta extraño a tan escaso tiempo de los hechos narrados y cuando en 1671 había labrado un retablo,





< Segunda hoja del Libro de Hermanas. (1680-1720).


> Portada interior de la copia de la Regla de Unión de 7 de Febrero de 1691.

ejecutado por el maestro ensamblador Marcos de Yepes, para el Cristo con la Cruz a cuestas al que igualmente daba culto. Pero lo cierto es que en 1680 surge en la pequeña capilla una nueva corporación, la del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de la Paz, que en 1682 encarga la realización de una efigie de Cristo en la Cruz al joven imaginero utrerano afincado en Sevilla Francisco Antonio Gijón. Esto supondrá el hito de mayor trascendencia en la historia que abordamos. La imagen que Gijón entrega supone algo muy distinto a lo que el barroco andaluz había producido durante su ya larga y fecunda trayectoria, hasta el punto que ha dado en considerarse el canto de cisne último de tal estilo. Como escribiera el catedrático de Arte sr. Bernales, "después de este Cristo vino el silencio de las gubias". De él se han escrito todo tipo de elogios tanto por la crítica de Arte como por la literatura piadosa. En su hechura viene a unir el postrer estertor de agonía del Redentor en el madero y el Glorioso Triunfo de la Resurrección que su muerte anuncia. La mirada elevada, la fortaleza de su pecho, la agitada violencia de su sudario y la sedienta expresión de su rostro han confortado durante tres siglos a miles de devotos,





< Primera hoja del Libro de Hermanas. (1680-1720).


> Altar con la Virgen de alabastro de Nuestra Señora de las Cuevas



hasta el punto de convertir aquella humilde ermita originaria en foco inconfundible de fe y de religiosidad.

En 1689 y por el Cardenal Ambrosio Spínola quedaron fusionadas ámbas corporaciones mencionadas, pasando a constituir una sola como Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora del Patrocinio. Se establece para su salida penitencial la tarde del Viernes Santo.Tambien por aquellos años, a finales del XVII, posiblemente en relación con estos hechos, se amplió la Capilla añadiéndosele el primer cuerpo, reedificándola y restaurando todo lo demás. Esta obra se hizo a costa de Sebastián Fernández Barrantes quien al morir sería enterrado en el Presbiterio. Desde entonces ha sido creciente el auge de la corporación resultante dado el contínuo crecimiento de la devoción hacia ámbos titulares. El Crucificado emociona a cuantos lo contemplan, trasladándoles a la cima trascendente del Gólgota. La Virgen del Patrocinio, que desde 1750 añade al carácter letífico con que contaba, el carácter penitencial incorporando a la procesión de Semana Santa una Dolorosa encargada al escultor Cristobal Ramos, sigue infundiendo mientras tanto el amparo de su protección a cuantos le imploran.



< Página con que se inician las Reglas del Real Concejo de Castilla de 1789


> Lámina del Crucificado que figura en la primera hoja de las Reglas del Real Concejo de Castilla de 1789.

Todo ello encuadrado en el singular estilo de religiosidad popular del común de las cofradías sevillanas pero a la vez con acentos propios y distintos producidos por el impacto visual de la efigie del Cristo y por la insistente propagación de cuanto el nombre de la Señora trasluce, vinculado a la creencia de su Mediación Universal como medianera de todas las gracias.

Durante el siglo XIX y debido a epidemias y calamidades son numerosas las ocasiones en que se han organizado rogativas con el Santísimo Cristo de la Expiración. Así en 1800, 1849 y 1865 por ejemplo, dando prueba de efectos milagrosos en éstas como así en sus procesiones de Semana Santa. En la de 1865... Entre las principales mejoras de la Capilla destaca que a principios de dicho siglo, en 1814, se instaló el retablo mayor de la Capilla, procedente de la Iglesia de San Alberto a cuya comunidad le sería adquirido. En 1846 cruza el río por vez primera en su estación de penitencia para acudir a la Catedral pues hasta entonces la realizaba a la Real Parroquia de Señora Santa Ana y desde 1878 la realiza regularmente cada año pues hasta entonces no acudía de forma continuada.



< Lámina de la Virgen que figura en la segunda hoja de las Reglas del Real Concejo de Castilla de 1789.


> El paso de Cristo hacia 1880. Postal. (Obsérvese la centuria romana).

La imagen corporativa de la Hermandad va definiéndose tal y como hoy la conocemos hacia principios del XX. En 1909 se establece definitivamente su característico hábito penitencial, con túnica y antifaz negro y capa blanca. En 1921 sustituye la imagen dolorosa de la Virgen del Patrocinio por otra de autor desconocido de rostro más letífico y acorde con la advocación. En 1923 se transforma el color de su paso de palio pasando del negro al rojo, estrenando el riquísimo palio de malla de oro bordada, diseñado por Herminia Alvarez Udell y realizado por el taller de Hijos de Olmo.

Pero será en 1926 cuando enriquezca su patrimonio con uno de los enseres que más contenido espiritual proclama: en Noviembre de ese año estrena el "Mediatrix", insignia o bandera que proclama la defensa y voto realizado solemnemente por la Hermandad de defender la creencia antes aludida en la Mediación de la Santísima Virgen, voto que renueva cada año, como cada año enarbola orgullosamente en las calles de Sevilla esta insignia que toma su nombre de la inscripción latina "Mediatrix omnium gratiorum, dedisti protectiones salutis tuae".



< La centuria romana saliendo del puente de Triana. (1880-1890).


> El paso de Virgen hacia 1880. Postal.

En la primera mitad de este siglo y ante la numerosa cantidad de fieles que congregan los cultos de la Hermandad comienza a celebrarse el anual Quinario en honor de sus titulares en la Parroquia de Santa Ana. No es sin embargo hasta 1946 cuando al fin se logra aprobar el proyecto realizado por el hermano y arquitecto D. Aurelio Gómez Millán, para un nuevo templo acorde con las necesidades espirituales y materiales de la Hermandad, colocando su primera piedra el Domingo de Resurrección de 1947 el Cardenal Arzobispo de Sevilla D. Pedro Segura y Sáenz, con asistencia de las primeras autoridades de la ciudad. Catorce años después, el 8 de Marzo de 1960 el Cardenal D. José María Bueno Monreal bendice el nuevo templo del Santísimo Cristo de la Expiración que ha respetado la antigua Capilla del Patrocinio conectándola como Capilla del Sagrario. El Crucificado, que antes se veneraba en un pequeño altar lateral de mármol, pasa a ser ahora el centro de veneración ocupando el altar mayor. Por cierto que este prelado, Bueno Monreal, le tenía gran devoción al Cristo de la Expiración, hasta el punto que en el año 1975,



< Salida del Patrocinio. (Programa Fiestas Primaverales de Sevilla. 1906)..


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> El Cachorro en la Campana. (Programa Fiestas Primaverales de Sevilla. 1906)

cuando las cofradías sevillanas le homenajean con motivo de sus Bodas de Oro sacerdotales no encuentran mejor ofrenda que una reproducción a tamaño académico de este Cristo, que con tal motivo estuvo expuesta en el Salón Colón del Ayuntamiento. Esta reproducción presidió su habitación particular hasta su muerte y hoy preside el salón de actos del Seminario Mayor de Sevilla. Para más abundancia, habiendo fallecido fuera de la ciudad, en la entrada en Sevilla de sus restos mortales la ciudad lo recibió con un responso en la Capilla que años antes había consagrado. Se debe destacar cómo desde finales del siglo XIX en que tan afectada resultara en numerosas ocasiones por las crecidas del río, la corporación ha dado contínuas muestras de estímulo ante la desgracia, saliendo recuperada y fortalecida. Pero la mayor de ellas es la demostración de devoción y superación tras el incendio fortuíto sucedido el 26 de Febrero de 1973 en la Capilla, en la que milagrosamente se salvó la imagen del Cristo mientras la de la Virgen, que estaba a sus piés, fue totalmente destruída por las llamas. Supuso una fuerte conmoción en el barrio, en Sevilla y más allá de nuestras fronteras.

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< Paso de la Virgen. (Programa Fiestas Primaverales de Sevilla, 1906).


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> La Virgen del Patrocinio conocida popularmente por "La Señorita", que desapareció en el incendio de 1973. (Año de 1924).

Pero como decimos, antes de traducirse en una aflicción, significó un nuevo revulsivo, sustituyendo de inmediato la efigie de la Virgen por otra de similar o mejores calidades y que se le asemejaba. Se restauró la efigie del Cristo y comenzó una nueva etapa de fuerte esplendor, tanto en número de hermanos como en patrimonio y sobre todo vida religiosa. Desde entonces y hasta hoy, cumplidos veinticinco años ya desde aquel luctuoso trance, apenas queda huella sino del resurgir como lo prueban los cultos, actividades, proyectos y la misma estación de penitencia de la Hermandad. Otros hechos singulares acaecidos en este tiempo han sido la participación en el Vía Crucis de las Cofradías de Sevilla, en 1977 y que desde que lo presidiera en su tercera edición, se convirtió en acto multitudinario de la ciudad; la celebración en 1982 del tercer centenario de la hechura del Cristo, trasladándose a la Catedral y organizándose un Triduo predicado por el Señor Arzobispo Fray Carlos Amigo Vallejo. Aquel año se reabrió al culto la antigua Capilla que había quedado temporalmente en desuso por su mal estado y que con obras posteriores y recientes se ha afianzado estructuralmente con garantías;

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< El Cachorro en la Plaza Nueva. (1922).


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> Fotografía del Cachorro en la revista "La Exposición". (1914).

la renovación reciente de las Reglas de la corporación manteniendo los valores singulares que la historia le ha conferido, como complemento a la actualización postconciliar de su papel en la vida de la Iglesia; la transformación urbanística de su entorno a raiz de las actuaciones preparatorias a la Exposición de 1992 que la han rodeado de gran cantidad de viviendas nuevas y población juvenil; los nuevos espacios expositivos de sus enseres inaugurados en 1999 y la consagración del templo el día 15 de Diciembre de dicho año. Numerosas personalidades han querido vincularse a esta corporación, manteniendo estrechos lazos. En 1955 acudió a orar ante sus plantas el anterior Jefe de Estado español. El título de Real que ostenta la Hermandad junto a los de Pontificia e Ilustre, manifiesta una tradición histórica que arranca de los tiempos de Felipe IV y llega hasta nuestros días. El Rey D. Juan Carlos I, que ha presenciado su procesión, es Hermano Mayor Mayor honorario de la corporación y hasta su fallecimiento reciente fue camarera del Santísimo Cristo su madre Dº Mercedes, Condesa de Barcelona, cargo heredado a su vez de su madre, la Infanta Dª Luisa de Orleans. También se han postrado ante el Cristo otras Casas Reales como los Reyes Balduíno y Fabiola de Bélgica o Gustavo y Silvia de Suecia.

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< El paso de la Virgen por el Puente de Triana.


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> El Cristo en la Plaza del Pacífico.

Cultos que se celebran en la Iglesia

Aunque la veneración a la Sagrada Efigie del Santísimo Cristo y a la consoladora Imagen y Advocación de la Virgen pudiera parecer que acaparan el protagonismo absoluto de la atención de los hermanos de la corporación, la Hermandad quiere ser a través de ellos una comunidad de vida cristiana, consciente de que tales devociones deben servir de medio para la misión evangelizadora que le corresponde dentro de la Iglesia. Por ello, y conforme a sus Reglas que así lo proclaman, quiere tener una vida de fe basada en el Culto a Dios, la Formación Religiosa y la práctica de la Caridad, complementado, en la medida de sus posibilidades, con la promoción cultural y humana de sus miembros. El Culto a Dios se practica conforme al calendario litúrgico y al que a través de generaciones ha ido conformando la inquietud espiritual de la corporación. La Celebración de la Eucaristía conforma el eje de todos los cultos que se celebran durante el año.

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< Salida de la Virgen de su antigua Capilla del Patrocinio. Año 1950.


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> Salida del Cristo de su antigua Capilla del Patrocinio. Año 1950.

Diariamente se celebra la Santa Misa, duplicándose en los días festivos, en los que también se dispone de confesor para la administración del Sacramento de la Penitencia. Igualmente se celebra la Misa por la intención de los hermanos fallecidos. En el transcurso de la Eucaristía se celebran los Solemnes Cultos anuales consistentes, en primer lugar, en Quinario al inicio de la Cuaresma, que termina con Función Principal de Instituto. En ella renuevan los hermanos el juramento de las Reglas de la Corporación y las Creencias Dogmáticas de Nuestra Santa Religión, incluyendo la defensa de la Virgen María como Mediadora de todas las Gracias. Este voto se lleva a gala especialmente en la Hermandad, por su estrecha relación con la advocación de la Santísima Virgen, hasta el punto que es característica de la corporación el "Mediatrix", ya mencionado, singular entre las insignias de las cofradías sevillanas, y que es como el lema mariano de la Hermandad. De la misma manera, en segundo lugar, se celebra Triduo y Función en honor de la Santisima Virgen en torno al segundo domingo de Noviembre, coincidiendo con la festividad de su advocación del Patrocinio.

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< Quinarios en San Jacinto.

La Adoración al Santísimo tiene su principal convocatoria en los días 27 y 28 Febrero y 1 de Marzo, en que corresponde a este Templo el Jubileo Circular de las 40 horas. Como invitación a la reflexión y al acercamiento espiritual a las figuras de Cristo y de su Santísima Madre en los misterios que representan, mediante el acercamiento gestual y reverencial a las imágenes, se celebra Besamanos de la Santísima Virgen el domingo anterior a Semana Santa, abierto en la vispera con una Meditación, bajo el título del Stabat Mater (contemplación de la Virgen a los pies del Crucificado). Y el Domingo de Resurrección, Besapies del Santisimo Cristo, formándose en ámbos días largas filas para postrarse ante ellos y rezar. Como ejercicio penitencial de señalada solemnidad, en la tarde del Viernes Santo se realiza la Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral con las imágenes portadas en sus pasos por jóvenes hermanos costaleros, presenciada por toda la ciudad, en procesión de aproximadamente diez horas. Durante la misma conforman su cortejo de acompañamiento un total de 1500 hermanos vistiendo la túnica, alumbrando con sus cirios,

> Primer Quinario en la nueva Capilla. Año 1953


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cargando con sus cruces o con las insignias. Sendas bandas de Música siguen a los pasos interpretando marchas de corte penitencial y siendo interrunpidas las mismas por innumerables saetas o cantes breves devocionales lanzados espontaneamente desde el público. La llegada de este día constituye una espera emocionada durante todo el año y desde el Domingo de Ramos son numerosos quienes se acercan hasta la Capilla para postrarse ante el Cristo y la Virgen ya situados sobre sus pasos procesionales. Especialmente el Cristo, por estar labrada su imagen para su contemplación en procesión muestra entonces mejor que nunca sus cualidades expresivas desde todos sus ángulos, fiel traslado a la realidad del Calvario y reflejo de la idea de Dios que entrega su espíritu y quiere alzarse al cielo con los ojos y con el cuerpo entero, casi en preanunaciada resurrección, en el momento de morir. Pudieranse casi incluir en el apartado de cultos los diversos actos formativos que por su carácter extraordinario y su celebración en el sagrado Recinto sobresalen de otros de igual finalidad durante el año.

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< El Cachorro en la Catedral, en el Solemne Vía Crucis del año 1978.

Tales son los Retiros de Adviento y Cuaresma dirigidos por el Director Espiritual y el Ciclo de Conferencias cuaresmales en las que se invita a diversas personalidades de prestigio a exponer temas de interés como punto de reflexión en estas fechas tan propicias. Aparte de ello, el Diputado de Formación se necarga de la elaboración y desarrollo de las distintas programaciones de Cursos de Formación, Catequesis, etc. Existe un Curso permanente de Formación de Acólitos para el cuerpo que asiste en las celebraciones litúrgicas y procesiones. El 15 de Diciembre se conmemora la Dedicación del templo. El Sacramento del Matrimonio se celebra en número aproximado de 175 a lo largo del año.

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